La  cría bovina está conformada por distintas categorías de animales; dentro de estas, la vaca adquiere una importancia relevante ya que es la encargada de gestar y producir los terneros, principal producto del sistema de cría. Por ejemplo, el movimiento o desplazamiento del animal en la búsqueda de alimentos también consume energía, cuyo costo es tanto mayor cuanto mayor es el tamaño de los potreros o mayor es la dificultad en conseguir el alimento.

Es importante también tener presente que esta categoría animal generalmente representa del 50 a 70% del total de animales del hato. Teniendo en cuenta lo expuesto, se realizaran algunas consideraciones sobre los requerimientos nutricionales de la vaca lactante o con “ternero al pie”.

La vaca, como todo animal, tiene requerimientos nutricionales mínimos para cumplir con sus funciones vitales básicas. Dichos requerimientos básicos se denominan “requerimientos de mantenimiento“. Pero además, existen otros requerimientos motivados por trabajo y la producción.

Si además se operan otras funciones como producir leche, crecer o engordar, por arriba de los requerimientos de mantenimiento y desplazamiento, se necesitan cantidades adicionales de alimento para que esas funciones tengan lugar. Solamente hay funciones de producción una vez satisfechos los requerimientos de mantenimiento.

Lo anteriormente expuesto es en términos generales, y para el caso especifico de la vaca lactante, la producción de leche puede tener lugar aunque el animal no haya cubierto los requerimientos de mantenimiento, pero en este caso a costa de pérdida de peso y desmejoramiento de la condición corporal. La vaca para producir leche para su ternero y para mantenerse,  gasta una determinada cantidad de energía y si no la ingiere la toma de su propio cuerpo.

Si lo anterior ocurre asi como describimos,  la función de producción será afectada en la medida que el peso del animal disminuye sus reservas. En consecuencia, como norma de buen manejo del hato de cría, deberá evitarse en lo posible la pérdida de peso de las vacas luego del parto y, eventualmente, lograr una recuperación si los animales hubieran llegado a ese momento en un estado corporal pobre.

¿Cuanto necesita comer una vaca lactante para mantener su peso?

Existe mucha información sobre las cantidades de alimento necesarias para vacas lactantes de distinto peso y producción de leche. Sin embargo, resulta útil analizarlo a través de las relaciones existentes entre una vaca horra (sin ternero) que mantiene peso y una vaca que produce leche (con ternero al pie).

Considerando el enfoque anterior, para una vaca común de cria, las necesidades nutricionales durante la lactancia se incrementan en un 40-50% (dependiendo del biotipo animal y del mes de lactación) respecto de una vaca horra; lo que significa que, para que una vaca lactante se mantenga en buenas condiciones productivas, deberá tener la posibilidad de comer entre un 40 y un 50% mas que la vaca horra.

En condiciones de pastoreo, la posibilidad de incrementar el consumo en las cantidades señaladas  depende fundamentalmente de:

1) la capacidad de ingestión propia del animal,
2) la calidad del forraje
3) la cantidad de forraje disponible.

Por lo tanto, existiendo abundancia de forraje de buena calidad y contando con animales sanos, es posible pensar que no existen razones para que los animales puedan cubrir sus requerimientos de mantenimiento y lactación.

Sin embargo, el problema se presenta cuando el forraje es de baja calidad (estado de reposo vegetativo, diferido), o cuando el forraje se encuentra en escasa cantidad.

En el primer caso, baja calidad del alimento, el animal no logrará comer mas de cierta cantidad debido a un problema físico de llenado de su rumen o  panza y no volverá a comer hasta tanto no haya digerido ese material que llena el rumen.

Debido a que el forraje de baja calidad es digerido a una velocidad menor, resulta que el consumo de ese alimento tiene lugar a un ritmo lento. Como consecuencia de esto, cuanto más baja es la calidad, más se reduce el consumo.

En el segundo caso, baja disponibilidad de forraje como pasturas  y pastizales naturales con grandes áreas despobladas de pasto o baja altura de las plantas por sobrepastoreo (exceso de carga animal) pueden también reducir el consumo de forraje y consecuentemente la satisfacción de los requerimientos nutricionales de las vacas.

En esta condición, cuando las pasturas y pastizales naturales están degradados o la altura de las plantas se reduce por debajo de los 10 cm, es cuando el animal encuentra serias limitaciones en el consumo de alimento produciéndose una marcada pérdida de estado corporal (perdida de peso), disminución en la producción de leche y por ende un bajo crecimiento del ternero.

Por lo tanto, para mantener en buenas condiciones una vaca con “cría al pie”, es necesario que esta pueda alcanzar a consumir un 40 a 50% más que una vaca sola. Para que esto sea posible, deberá pastorear forraje con  calidad (forraje verde), disponibilidad y altura (superior a 10 cm) no sean restrictivas al consumo.

Para lograr esto, es necesario:
1) que  las vacas lactantes consuman el  rebrote de los pastos,
2) que la disponibilidad de forraje sea abundante, lo que se puede lograr manejando la carga animal y reservando potreros de pasturas o pastizales en buenas condiciones.

[author] [author_image timthumb=’on’]http://salesganasal.com/img/autor_ganasal_yesid_montes.png[/author_image] [author_info]Dr. YESID MONTES OSPINA – Médico Veterinario y Zootecnista (Universidad de Caldas). Es el Co-director del Departamento Técnico INDAGRO S.A. con amplios conocimientos en Suplementación Mineral. [/author_info] [/author]Ganasal.com

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