ESTRÉS Y FERTILIDAD

Las consecuencias del estrés sobre la reproducción de la vaca están caracterizadas por el anestro, ovulación retardada o ausente, quistes ováricos, manifestaciones estrales reducidas o ausentes, menor índice de concepción, mortalidad embrionaria con intervalos prolongados.

Cuando la vaca está expuesta al estrés desencadena una reacción catecolaminérgica; la secreción de catecolaminas tiene efectos drásticos sobre el organismo pero de breve duración, caracterizados por un aumento de los valores de glucemia y lipidemia, incremento de la frecuencia y del gasto cardíaco y de la presión arterial, esta reacción determina un desequilibrio endócrino que puede repercutir sobre el aparato reproductor, causando esterilidad. Si el estrés continúa desde el punto de vista metabólico se instaura una reacción de vigilancia con aumento de la actividad corticosuprarrenal, hipertono vagal, disminución de los esteroides sexuales, hipertensión arterial crónica y, finalmente, se presenta un agotamiento funcional de las defensas biológicas, se produce una mayor vulnerabilidad a las enfermedades.

Conclusiones de este profesional (Massimiliano Elli)

Es evidente como la alimentación tiene una influencia muy notable sobre la fertilidad de la vaca; una dieta equilibrada permite optimizar factores muy importantes en el rendimiento reproductivo, como manifestación de estro, duración de la involución uterina y del anestro post parto, porcentaje de concepción, incidencia de muerte embrionaria precoz y de aborto. Carencias de principios energéticos, hipovitaminosis, especialmente de las vitaminas liposolubles en la dieta, pueden determinar hipofertilidad, especialmente en las vacas altamente productivas.

También la presencia en sangre de concentraciones de nitrógeno ureico superiores a lo normal puede considerarse como un estadio pre-patológico. Está demostrado que una elevada cantidad de proteínas en la dieta hace aumentar la concentración de nitrógeno ureico más allá de los valores normales, de 20 a 30 Mg/dl.

CONCLUSIONES DE LOS COLEGAS DEL IRAC (Especialistas en reproducción bovina, Director Gabriel Bó)

 Se discuten cuatro parámetros reproductivos: El intervalo a la primera ovulación, la tasa de concepción, la duración del estro y la tasa de ovulación múltiple. Muy recientemente, los dos último parámetros han sido vinculados estrechamente al nivel de producción lechera, en contraste, el tiempo transcurrido hasta la primera ovulación no parece estar asociado con el nivel de producción lechera, mientras que la asociación de la tasa de concepción con el nivel de producción lechera aun está en discusión. En un intento por explicar algunos de los cambios en la fisiología reproductiva causados por la alta reproducción de leche, se presenta un modelo de elevado metabolismo esteroide en vacas lecheras en lactación. Aunque muchos aspectos de este modelo todavía están por probarse, parecería que el metabolismo elevado de esteroides juega un papel central en los cambios reproductivos.

Estro:  La duración media del estro se ha reducido en vacas en lactancia a menos de 8 horas.

La tasa de concepción es más baja en vacas en lactación (generalmente del 25 al 40 %) que en vaquillonas (60 al 75 %)

La Tasa de mellizos en vacas lecheras es mayor que en las vaquillonas y puede ser tan alta como el 20 % en algunos tambos.

La pérdida de preñez es mucho más alta en vacas en lactancia que en vaquillonas. Uno de los aspectos claves de este modelo es que una mayor producción lechera está asociada con un aumento del metabolismo de las hormonas esteroidas. En este modelo se podría esperar que un incremento en el metabolismo hormonal esteroide altere muchos aspectos de la fisiología reproductiva normal debido a los roles centrales de las hormonas esteroidas, esencialmente en todos los aspectos de la reproducción normal.

Las vacas con una alta producción lechera ovulan folículos más grandes pero tienen concentraciones de estradiol circunlantes más bajas. Además, las vacas de mayor producción tienen un volumen de tejido luteal más grande, pero una reducida progesterona circulante. Una posible explicación es que en las vacas en lactancia, a medida que la producción lechera aumenta, el metabolismo de las hormonas esteroides es incrementado; el metabolismo de estrógenos y progesterona fue mucho más grande en las vacas en lactancia que en las vacas secas.

Si lo quisiéramos resumir todo esto en un cuadro, diríamos que en las vacas de alta producción hay un alto consumo de materia seca, alto flujo sanguíneo al aparato digestivo, hay un alto flujo sanguíneo al hígado, hay un alto metabolismo de estrógeno y progesterona en hígado y bajas concentraciones de estrógeno y progesterona en sangre, producirían cambios en la reproducción que serían por ejemplo: tasa de concepción reducida, pérdida embrionaria incrementada, tasa de múltiple ovulación (mellizos) y reducido comportamiento estral.

Resumiendo, la función crítica de estrógenos y progesterona en casi cada aspecto de la fisiología reproductiva hacen de los cambios en el metabolismo esteroide una explicación muy atractiva de los numerosos cambios en la reproducción que han sido observados en vacas lecheras en lactancia.

CONCLUSIONES FINALES:

Siempre decimos que para preñar las vacas en lactancia debemos observar una buena detección de celos, buena calidad seminal, buen trabajo del inseminador, pero por ningún motivo debemos restarle importancia, en el momento de tomar decisiones, a la fertilidad de la vaca por todo lo dicho anteriormente.

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