La hipercolesterolemia prolongada causada por la alimentación ocasiona la arterioesclerosis que es el principal problema cardiovascular en el humano. Los leucocitos (monocitos/macrófagos) que se acumulan en las lesiones de la pared interna de las arterias, tienen un receptor específico llamado de “eliminación de colesterol” y tienen la capacidad de ingerir a las lipoproteínas de baja densidad (LDL) que contienen colesterol oxidado o dañado (actúan como agentes lesivos en la zona afectada de la arteria provocando la génesis de la arterioesclerosis); transformándose los leucocitos en células espumosas cargadas de colesterol que constituyen un fenómeno crucial para la formación de la placa fibrosa (células de músculo liso, colágena, fibras elásticas, proteoglucanos, lípidos en las células de tejido conjuntivo, tejido fibroso) que obstruye el lumen de los vasos sanguíneos causando infartos de miocardio, es decir ataques cardiacos.

Si bien la grasa es imprescindible dentro de la dieta, si se consume en exceso puede ser un factor de riesgo para el desarrollo de múltiples enfermedades (obesidad, enfermedades cardiovasculares, hipertensión, cáncer, diabetes y alteraciones del colesterol, entre otras). Por ello, en una alimentación sana debe haber un equilibrio entre los alimentos que proporcionan los distintos nutrientes y los diferentes tipos de grasa.

Por ello es muy importante incluir en las preparaciones de alimentos Ácidos grasos poliinsaturados: Ellos son de dos tipos dependiendo de la localización del primer doble enlace: los omega-6 y los omega-3. Los primeros se hallan en los aceites vegetales, como el de maíz, soya, girasol y cártamo así como en frutos secos. Los ácidos grasos omega-3 son comunes en pescados y en algunos aceites vegetales (soya, canola y oliva).

Sus precursores son los ácidos grasos esenciales linoleico (w 6) y a-linolénico (w 3), ellos y sus derivados son sustratos importantes para el mantenimiento de las estructuras y funciones de las membranas celulares y subcelulares. Además, se ha visto que, los ácidos grasos omega-3 previenen las enfermedades cardiovasculares y ayudan a controlar la presión arterial,  reduce el riesgo de trombosis y aterosclerosis, inhibe la biosíntesis de colesterol endógeno y la agregación plaquetaria y reduce la presión arterial (Edem, 2000).

Hay que buscar el Omega 3 dentro de las fuentes de lípidos vegetales  y animales (carne, leche y huevos), que  no incrementan la concentración de colesterol total y de LDL y a su vez puede aumentar el colesterol HDL  por ello, amerita conocer la composición de lo que comemos y los efectos de su consumo en la salud humana los cuales  han sido investigados hasta el momento.

[author] [author_image timthumb=’on’]http://salesganasal.com/img/autor_ganasal_yesid_montes.png[/author_image] [author_info]Dr. YESID MONTES OSPINA – Médico Veterinario y Zootecnista (Universidad de Caldas). Es el Co-director del Departamento Técnico INDAGRO S.A. con amplios conocimientos en Suplementación Mineral. [/author_info] [/author]Ganasal.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*