Los bovinos y otros animales herbívoros reciben los minerales que requieren del medio ambiente, es decir les llega de los pastos , del agua y también de la tierra que se encuentra adherida a los forrajes que consumen. La mayor cantidad de ellos llega entonces por el consumo de los pastos, luego de la tierra (una vaca puede consumir fácilmente medio kilo de tierra por día) y en último lugar sirven como fuente de minerales los que se encuentran en el agua que beben. 

Los llamados requerimientos minerales de los animales hacen referencia a un equilibrio que ha de existir entre las cantidades de minerales que son consumidos y absorbidos por un organismo animal y aquellas cantidades de los mismos elementos que son necesarias para mantener su estado puntual de producción. Se requieren ciertas cantidades de algunos minerales para mantener los huesos, los músculos, las vísceras, la piel, los pelos, las plumas, los intestinos y a estas  cantidades se han de sumar aquellas requeridas para crecer , para la preñez y para la producción de leche o de huevos.

En algunos casos cuando los animales herbívoros se encuentran en un sitio cuyo forraje al ser consumido proporciona cantidades de minerales superiores a las requeridas por su organismo, pueden almacenar unas pequeñas cantidades de ese(os) elemento(s) que serán utilizadas durante aquellos momentos en los cuales no encuentre en el medio que lo rodea
las cantidades adecuadas para sus exigencias. 

Se puede decir que las concentraciones de minerales presentes en nuestros suelos y en nuestros pastos no han cambiado ó sea que los alimentos para los herbívoros se han mantenido invariables pero, aquello que si se ha modificado, son los requerimientos del animal: hoy las vacas son más grandes, sus terneros son más precoces y ganan más peso o sus crías producen más leche es decir, son animales que exigen una mayor concentración de nutrientes en los pastos y estos no han  incrementado esta concentración de una manera tan rápida como lo han hecho las exigencias de las vacas.

Todo lo anterior hace que sitios ó potreros que anteriormente fueron óptimos para mantener animales puedan hoy, debido al incrementos de producción de los bovinos, aparecer como deficitarios para los animales. Esta diferencia en la ración cuando es de energía y proteínas se ha corregido ofreciendo al animal cantidades adecuadas de alimentos concentrados como lo sería una mezcla de maíz molido con soya (80% maíz molido, 20% torta de soya) y, cuando el problema es una diferencia de minerales se ha solucionado ofreciendo al animal una sal mineralizada de buena calidad. 

La concentración de los minerales en un pasto que consume el bovino es solamente una de las variables que regula el equilibrio con las exigencias del animal, las otras son: las relaciones que existen entre los mismos elementos e indudablemente la cantidad de ese forraje que consume el animal. 

DEL APETITO POR EL ALIMENTO

Para su normal desarrollo y reproducción todo ser vivo ha de tomar del medio que lo rodea todas aquellas substancias que su organismo le demande. 

El consumo de alimento por los bovinos esta controlado por una necesidad natural en buscarlas y encontrarlas y por el deseo modelado de consumirlas. La cantidad que consume el animal es su apetito. 
El apetito es controlado en los rumiantes de una manera diferente al cerdo, las aves o el hombre. Parece que para regular el apetito aquellas diferencias arterio-venosas de Glucosa en el cuarto ventrículo del cerebro no son en los bovinos de la importancia que aparecen en los monogástricos.

La densidad de nutrientes en la dieta, la digestibilidad de la ración, la llenura del rumen y la producción de gases en sus estómagos son algunos de los factores importantes en control del apetito
del rumiante pero, aún cuando todos los rumiantes están regidos por estos controles se podrán encontrar entre ellos algunos individuos glotones y uno que otro cuyo apetito es comparativamente más bajo.

Generalmente los animales glotones son los mejores productores del grupo y para ser glotón un animal debe no solamente poseer esa tendencia genética, sino también ser fuerte de mandíbulas, con gran capacidad en sus estómagos, poseedor de un eficiente sistema de absorción y tener unos excelentes medios de locomoción. 

Los animales rumiantes se pueden dividir en dos grupos dependiendo de la tendencia de su sistema digestivo el primero: lo encarnan los venados, animales que siendo rumiantes tienen en cuerpo longilíneo, de cavidad bucal delgada, muy selectivos en las partes de la planta que consumen, ramoneadores por excelencia, con un volumen relativo del reticulorumen 
a cuerpo que es el menor dentro de sus familiares, rápidos en sus desplazamientos y cuya alimentación natural se basa en el bajo consumo de partes del forraje de la más alta calidad.

El segundo grupo está ejemplarizado por los búfalos que son animales mas toscos, de cuerpo ancho, de cavidad bucal ancha y fuerte, de poca selección en las partes de los alimentos que consumen, pastoreadores por excelencia, con un enorme volumen del reticulo-rumen respeto a su cuerpo, lerdos en su
caminar y cuya alimentación se basa en enormes consumos de alimentos de baja calidad. Mediano entre estos dos grupos se encuentra el bovino. 

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