CALIDAD DEL AGUA DE BEBIDA

La calidad del agua de bebida para los animales es tan importante como la cantidad. El agua que bebe el animal debe ser límpia, inodora, incolora e insípida.

La ingesta de agua de baja calidad determina pérdida de estado en los animales, falta de apetito, trastornos digestivos, reducción en la producción láctea, alteración en la reproducción y en los casos más extremos hasta la muerte. No obstante, en la práctica, es difícil determinar cuáles son las características que debe reunir el agua de bebida, ya que los animales suelen acostumbrarse con el paso del tiempo a determinada calidad de agua. El agua per-se no es tóxica. Los efectos tóxicos o nutricionales de la misma son debidos al tipo de sales disueltas en el agua, a su concentración, forma iónica y comportamiento fisiológico.

El agua, al estado líquido, toma la forma y la calidad del recipiente que la contiene; por lo tanto, la calidad del recipiente puede definir la calidad del agua. Entonces, los bebederos deben mantenerse perfectamente limpios, libres de materiales extraños, tales como restos de vegetales, animales, tierra, algas.

La forma de expresar la concentración de las sustancias químicas presentes en el agua es en mg/l, g/l, meq/l o ppm. Cuando se realiza un análisis químico del agua para establecer su calidad, se deben tener en cuenta determinados componentes.

Contenido de Sales Totales (ST): O Salinidad Total o RS: Es la suma de las concentraciones de todos los sólidos disueltos en el agua. En general, la salinidad del agua es el principal factor que determina si una fuente de agua es apropiada para el ganado. La mayoría de las sales disueltas en el agua son compuestos inorgánicos, como sulfatos (SO4=), cloruros (Cl-), carbonatos (CO3=), bicarbonatos (HCO3-), de Ca, Mg y Na. Ocasionalmente, pueden estar presentes en exceso pudiendo causar efectos osmóticos dañinos, resultando en pobre performance, enfermedad o aún la muerte de los animales expuestos a ellos. Dentro de las sales contenidas en el agua, los SO4= son más perjudiciales que los Cl- y las sales inorgánicas más perjudiciales que las orgánicas. En general, se toma como valor límite superior 7000 mg ST/l de agua. Por encima de estos valores, la restricción de agua es seria y se hace desaconsejable su uso. El agua que contiene menos de 1000 mg ST/l, no debería presentar problemas para el ganado, pero puede requerir suplementación con mezclas minerales. Aquellas que poseen entre 2000 y 4000 mg ST/l se las suele considerar aguas de buena calidad. Los animales en confinamiento, resultan más sensibles a concentraciones elevadas de sales totales. Concentraciones superiores a 4000 mg ST/l pueden presentar algunos problemas de restricción voluntaria en el consumo, pero los animales se acostumbran aún cuando la producción pueda verse disminuida de alguna manera. Entre 5000-7000 mg ST/l pueden ser usadas en bovinos para carne y ovinos, pero son desaconsejables para hembras preñadas, o lactando, terneros. Valores de 7000-10000 mg ST/l son nocivos para los rumiantes. En general, los animales adultos son más resistentes al exceso de sal que los jóvenes, las razas de carne más que las de leche, el ganado ovino más tolerante que el bovino, y dentro de éstos las razas índicas son las de mayor resistencia.

Dureza: Se refiere a la tendencia del agua a formar precipitados insolubles de Ca y Mg cuando se mezcla con jabón o ebulle. La misma se expresa como carbonato de calcio ( CaCO3). Con respecto a los CO3= y HCO3-, no se conocen efectos negativos sobre la salud animal.

pH: Define la alcalinidad o acidez del agua. El pH del agua de bebida puede variar entre 6 y 8.5. Se sabe que las aguas ligeramente alcalinas con un pH entre 7-7.5 son las mejores para el ganado. Bajos pH resultan en acidosis y pérdidas en la producción láctea, pueden ser corrosivas y provocar liberación de metales por disolución del sistema de cañerías. A pH básicos (mayores de 9.0) pueden provocar incrustaciones en cañerías, y ser corrosivas.

Nitratos y Nitritos: Estos compuestos nitrogenados, indican la presencia de contaminación bacteriana o de fertilizantes nitrogenados en el agua. Los nitratos (NO3-) en el agua subterránea se hallan frecuentemente asociados a procesos de intensificación de los sistemas agropecuarios. Los niveles máximos aceptados para aguas son para NO3- 100 mg/l y para nitritos (NO2- ) 10 mg/l puesto que los NO2- son diez veces más tóxicos. El envenenamiento, debido a alto contenido de NO3- resulta de la reducción de los NO3- a NO2- por acción de los microorganismos ruminales. Esta situación puede presentarse si los animales consumen forrajes con altos niveles de NO3-.

Sodio: Forma la sal más beneficiosa y más común del agua, el cloruro de sodio (NaCl), y a no ser que se encuentre en muy altas concentraciones no presenta efectos negativos sobre la salud del animal. La concentración de NaCl presente en algunos ingredientes dietarios y en el agua reduce, y en algunos casos elimina, la necesidad de suplementar con sal las dietas para el ganado.

Cloruros: Como sal, la forma más abundante es el NaCl. Le da al agua un sabor salado. También se lo puede encontrar como cloruro de potasio (KCl), Ca y Mg. Las dos últimas sales le dan al agua sabor amargo y pueden provocar diarrea si están en exceso. Es poco frecuente encontrar concentraciones de Cl, por encima de 3000 ó 4000 mg/l.

Calcio: Es el principal catión en el agua. Generalmente se encuentra como sales solubles: HCO3-, SO4=, fluoruro (Fl-) y fosfato (PO43+) de Ca. Además de gusto, el cual depende de la sal específica presente, el Ca le otorga al agua características de dureza.

Magnesio: El Mg le da al agua características de dureza y un típico sabor amargo, haciendo al agua poco palatable. Altas concentraciones de Mg provocan diarrea, porque forma con el SO4= la sal de Epsom que tiene efectos laxopurgantes.

Para ovejas adultas y secas, se aceptan valores de hasta 500 mg/l. Para las vacas lecheras los límites máximos son de 250 mg/l, para los terneros destetados 400 mg/l y para vacunos adultos 500 mg/l.

Sulfatos: Es la sal que posee el efecto más adverso sobre la salud debido a las combinaciones posibles: con el Mg y el Na. El límite máximo de tolerancia para el ganado se considera de 1500 mg/l, si bien terneros y animales en confinamiento pueden presentar problemas con estas concentraciones. Valores de 1500 a 2500 mg/l producen diarrea temporal. Por encima de los mismos, es probable que se produzca un rechazo natural de ese agua. Si el animal se ve obligado a consumirla, posiblemente se afecte su estado corporal, como consecuencia de una reducción en el consumo de alimentos y en la tasa de ganancia de peso, aunque finalmente puede haber acostumbramiento.

Además de estos problemas de salinidad, los SO4= del agua, cuando están en exceso, a nivel ruminal, reducen la disponibilidad del cobre, originando una hipocuprosis secundaria o condicionada.

Elementos Tóxicos presentes en el Agua: Una cierta cantidad de elementos presentes en el agua pueden ser tóxicos, cuando se encuentran en concentraciones elevadas. Ejemplo de esto lo constituyen el hierro, aluminio, berilio, boro, cromo, cobalto, cobre, yodo manganeso, molibdeno o zinc.

De las muchas  muestras analizadas, por un laboratorio particular, en el país,  gran parte no son aptas químicamente para consumo animal. De las aguas no aptas para consumo animal, el 76% presentaban elevado contenido de sales totales, el 52% tenían elevado contenido de sulfatos, el 17% estaban excedidas en Ca y Mg y el 2% presentaban valores anormales de pH.

El 37% de las aguas no aptas químicamente para consumo animal estan asociadas a problemas sanitario-productivos como: diarrea, deficiencia de Cu, pérdida de peso, bajo consumo de alimento sólido, mortalidad y bajo consumo de agua. En el 63% de los casos restantes, se deseaba simplemente conocer la calidad del agua.

Fuente: Aqui

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