La palabra Fósforo viene del griego; phos: luz , phero: llevo : llevar luz; lo que es debido a que algunos compuestos del Fósforo presentan el fenómeno de la luminiscencia. Las luces malas que suelen verse en nuestros campos, son debidas a los viejos huesos enterrados, tanto de animales como de hombres.

En los animales el P cumple tres funciones básicas:

1.- forma el tejido de sostén: los huesos;

2.- actúa a nivel molecular en reacciones de transferencia de energía y

3.-actúa en los fluidos internos como regulador del    equilibrio ácido – base del organismo.

El Fósforo es un recurso natural no renovable, que es necesario cuidar y reponer. Para reponerlo es necesario que intervenga el hombre, como se muestra en la Figura 1, extrayendo el P de los lugares donde se encuentra; transformarlo en algún tipo de fosfato y agregarlo al suelo como fertilizante ó darlo como suplemento en la ración del ganado. 

Figura 1. Ciclo del elemento Fósforo

Fosforo

Cerca del 1 % del peso del animal es Fosforo. De esta cantidad la inmensa mayoría se encuentra en el sistema óseo y solamente una fracción se encuentra en sitios diferentes.

La leche de los bovinos contiene en promedio 860 miligramos por litro y los niveles en la sangre son cercanos a los 40 mg por litro, se puede calcular entonces que un solo litro de leche contiene el Fósforo de 21 litros de sangre.

El organismo de los bovinos se abastecerá  del Fósforo que requiere de los alimentos que consumen (Forrajes) incluyendo el que contienen las sales mineralizadas que se le ofrecen.

Una vez el Fósforo ha sido consumido y de encontrarse en formas solubles es absorbido por el intestino delgado, su absorción esta estimulada por la presencia de la vitamina D, por adecuadas concentraciones de Calcio y en los animales jóvenes por la presencia de Lactosa.

La naturaleza electropositiva del Calcio tiene en la electronegatividad del ion fosfato a su compañero biológico.

Siempre que se estimula la movilización de componentes del hueso, como en los casos de movilización de Calcio de esos sitios, se está estimulando simultáneamente la extracción de Fósforo.

El Fósforo se encuentra cumpliendo innumerables funciones en los vegetales y también cumple un numero similar en el organismo animal.

Se ha sido sugerido que los requerimientos de Fósforo de los microorganismos del rumen son mayores que los del mismo animal.

Las investigaciones tienden a demostrar que las bacterias dependen de las cantidades de Fósforo que llega al rumen por medio de la saliva y no por las concentraciones de Fósforo de las plantas.

Esto implicaría que en el caso de ofrecer a un animal unas fuentes de Fósforo en las sales mineralizadas o en los concentrados como lo son los  Fosfatos Monocálcicos, Bicálcicos o los Tricálcicos, el Fósforo de estas fuentes sería absorbido al nivel intestinal sin servir de fuente inmediata de Fósforo para los microorganismos del rumen.

El consumo de vegetales por el animal no son suficientes para copar con sus requerimientos de fosforo.

Bajo condiciones normales los pastos tiernos y jóvenes contienen cantidades porcentuales más altas de Fósforo que las plantas viejas o ya con semillas.

En otros lugares, puede ser tal la cantidad de Fósforo que contienen los vegetales que sea la suficiente para suplir los requerimientos de los animales así estos se encuentren en producción.

Sin embargo este concepto no es el único en importancia pues la concentración de Fósforo en el forraje puede ser la adecuada pero el consumo de ese forraje es inferior al adecuado.

Un animal puede consumir alimentos con concentraciones adecuadas de fósforo pero en cantidades inferiores a sus requerimientos y esto se suele encontrar  cuando el ganadero no le ofrece lo adecuado o porque  existe una sobrecarga de animales en el potrero. 

El Fósforo se encuentra en los huesos de los animales en tal cantidad que en los huesos de una vaca  se encuentra el Fósforo  equivalente para producir 4000 litros de leche y se ha calculado que el animal puede fácilmente movilizar el 20 % de esta cantidad o algo así como 720 gramos o sea la cantidad requerida para producir 800 litros de leche.

El animal requiere reemplazar diariamente la cantidad de Fósforo que pierde bien por sus excreciones normales o por su producción de leche so pena de que la movilización del mineral a partir de las reservas óseas sea de tal magnitud que los huesos pierdan mucho de su resistencia y tiendan con facilidad a quebrarse.

Si el animal consume mas de lo requerido y sus reservas óseas  están saturadas simplemente lo elimina  porque no tiene donde más almacenarlo, pero recordando siempre que lo ha de hacer en compañía del Calcio.

La vaca por cada kilo de peso pierde 10 miligramos de fósforo por vía fecal mas 2 miligramos por vía de la orina y pierde cerca de 900 miligramos por cada litro de leche que produce; al hacer los cálculos para la vaca de leche promedio de 420 kilos de peso y con una producción de 10 litros diarios se calcula que requiere 5.1 gramos de Fósforo para mantenerse.

Y  mas 9.0 gramos para su producción de leche, es decir un total de 14.1 gramos de Fósforo por día.

Para una vaca de Doble Proposito de  400 kilos y 5 litros de leche se puede calcular un requerimiento de 4.3 gramos para mantenerse y de 4.5 para producción y un total de 8.7 gramos diarios de Fósforo.

La digestibilidad promedio del Fósforo en los pastos se calcula cercana al 50 %.

Las concentraciones promedio de los pastos en la Sabana de Bogotá son relativamente altas (0.36 %  analizadas mas de 500 muestras).

Las del piedemonte de los Llanos son como promedio de  0.14% y las del Vichada demasiado bajas (0.05 %).

Las vacas de carne y de cría sin tener altas exigencias pastan y consumen alimentos muy bajos en Fósforo.

En las vacas de leche en la zona de la Sabana de Bogotá no es  la deficiencia de Fósforo nuestro mayor problema en términos de macrominerales; podría presentarse una deficiencia  en microminerales.

Los animales de nuestros Llanos Orientales si se encuentran a riesgo por las dos razones expuestas, porque los niveles de Fósforo son bajos y porque la disponibilidad de alimento es inadecuada y por lo tanto se deben suplir utilizando para ello  sales mineralizadas bien balanceadas.

El ganadero sabe a ciencia cierta cuando la deficiencia reproductiva de sus animales es por falta de Fósforo y cuando es por falta de comida. Generalmente prevalece esta última pero se le achaca la culpa a la primera.

Es muy difícil encontrar entre los pastos que las concentraciones de Fósforo sobrepasen las concentraciones de Calcio, generalmente son mas altos los niveles de Calcio  lo cual haría necesario añadir a la ración grandes cantidades de Calcio para bloquear ese Fósforo que en exceso es dañino para el animal (uso de sales cálcicas).

Afortunadamente las fuentes de Fósforo también contienen Calcio que es su antagonista en problemas de exceso. Si el Fósforo se ofrece en exceso es tóxico y este fenómeno sucede con mucha frecuencia en los caballos a los cuales se les suple el salvado de trigo (contiene 4 veces mas Fósforo que Calcio).

De no utilizar Calcio en la ración se les ensanchan los huesos de la cara y esto es una alteración irreversible y muy grave pues se debe recordar que se obstruyen los huesos por los cuales pasa el aire en la respiración nasal y el caballo debe respirar por la boca.

Se ha detectado que durante la época de verano en algunas zonas del País,  los pastos  tienden a incrementar sus niveles de fósforo y a disminuir los niveles de calcio.

Estas  condiciones: baja concentración de Calcio en los forrajes y además relación anormal entre el Calcio y el Fósforo (en favor del Fósforo) durante los meses de sequía, son tal vez las responsables de las fracturas que con tanta frecuencia se presentan durante el verano.

Se hace necesario suplir el Calcio y el Fósforo en las sales mineralizadas y el Calcio en una proporción que puede ser mayor de la relación recomendada para otros sitios de 2 a 1 (Ca/P).

En explotaciones de Doble propósito,  el animal estaría muy expuesto a sufrir de problemas relacionados con la deficiencia de un mineral; en este caso el Fósforo y se deberían utilizar sales mineralizadas muy enriquecidas con fuentes de Fósforo.

Como se menciono anteriormente el Fósforo siendo un mineral tan necesario en tan extensas zonas, es entre los minerales requeridos por los animales el más tóxico.

Se podría pronosticar que al abrir las fronteras productoras de leche hacia las zonas cálidas de Colombia, al ser los pastos de estas zonas deficientes en minerales  – especialmente Fósforo  y al poner a pastar sobre estos vegetales unos animales más exigentes nutricionalmente, los problemas de salud y sanidad animal relacionados con los minerales de la ración tendrán que aumentarse indicando que sería necesario revaluar las formulaciones de las sales mineralizadas utilizadas en cada  zona.  

Asi se obtienen los diferentes fosfatos que hay en mercado. Se aprecia de donde proviene el fosfato bicálcico.    

1Fuente: Alejandro Uribe, Luis Cuadros y Carlos Campabadal

Ganasal.com

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