Así como en los humanos donde la obesidad es considerada como una enfermedad, no sería imprudente definir el sobrecondicionamiento corporal como una entidad que predispone tanto machos como hembras en diferentes etapas de su vida productiva a enfermedades que causan graves pérdidas económicas incluyendo la muerte.

El sobrecondicionamiento corporal en el ganado de carne está definido como aquellos animales que tienen calificación de condición corporal de 8 o superior, calificada en escala de 1 a 9, lo cual corresponde, de acuerdo con Encinas y Lardy., 2000, a valores superiores a de grasa dorsal de 13,7 milímetros. Igualmente, son considerados animales muy obesos los que se califican con condición corporal de 9, que corresponden a valores superiores a 17,2 milímetros.

A continuación describiremos algunos de los principales efectos del excesivo depósito de grasa corporal en diferentes etapas de la vida productiva del ganado.

Vacas durante el periparto

Las hembras bovinas son más susceptibles a los efectos nocivos del sobrecondicionamiento corporal y la obesidad, especialmente, en el periodo de transición o periparto, que comprende desde tres semanas antes hasta tres semanas después del parto. Durante este tiempo la vaca disminuye su capacidad de consumo de forraje debido a la reducción de espacio en la cavidad abdominal por la presencia del ternero. Además, la vaca experimenta cambios hormonales y de comportamiento que hacen que disminuya su apetito. Durante este periodo, los requerimientos energéticos de la vaca aumentan significativamente por el rápido crecimiento del ternero en el vientre, y por el comienzo de la producción de calostro y luego leche.  Como consecuencia las vacas entran en un déficit de energía que las obliga a movilizar grasa de sus reservas corporales.

La grasa corporal es formada por triglicéridos que son moléculas de ácidos grasos y glicerol. Durante periodos de alto requerimiento energético, como el periparto, los ácidos grasos son liberados de los triglicéridos a la sangre para ser utilizados como fuente de energía en el hígado y los músculos. La cantidad de ácidos grasos no esterificados  (AGNE o NEFA por sus siglas en inglés) en sangre refleja el grado de movilización de grasa corporal. Varios estudios han demostrado que las vacas en sobrepeso y obesas tienen una mayor depresión del apetito y, como consecuencia, movilizan más cantidad de grasa de la que requieren en comparación con vacas con adecuada condición corporal.  Los valores de AGNE en vacas con sobrepeso superan muchas veces los 0,75 mEq/L en comparación a valores de 0,25 a 0,5 mEq/L en vacas en adecuada condición.

En el hígado, los AGNE pueden ser procesados para producir energía o transformados en cuerpos cetónicos (principalmente betahidroxibutirato (BHB)), o almacenados en forma de triglicéridos. Valores sanguíneos de AGNE superiores a 0,75 mEq/L inducen al hígado a producir más BHB y triglicéridos. Como consecuencia, las vacas empiezan a desarrollar cetosis (BHB>20mg/dL) y en muchos casos hígado graso. Esta última enfermedad es muy difícil de tratar y usualmente conduce a la muerte de la hembra en cuestión de días.

Hembras de Levante

El sobrecondicionamiento corporal en las hembras de levante afecta, principalmente, el desarrollo de la ubre. En las terneras el tejido productor de leche tiene una etapa de diferenciación entre los 6 y los 9 meses de edad. Ganancias excesivas de peso a esta edad hacen que estas terneras en edad adulta produzcan menos leche y, por ende, desteten crías de bajo peso.

Reproducción en Hembras

Novillas sobrecondicionadas y vacas que han tenido altos niveles de movilización de grasa (AGNE>.75 mEq/L y BHB>20mg/dL) durante el periodo de periparto, producen óvulos de inferior calidad, reduciendo las tasas de preñez al primer servicio y como consecuencia, aumentando la edad al primer parto en novillas y el intervalo entre partos en las vacas.

Reproducción en Machos

El sobrecondicionamiento en los toros afecta su eficiencia reproductiva en varios aspectos. En primer lugar, el aumento de la grasa en la región inguinal afecta la temperatura escrotal disminuyendo el número de espermatozoides normales y su motilidad progresiva. Segundo, aunque no está demostrado en toros Brahman, altos niveles de AGNE están relacionados con bajos niveles de testosterona lo que podría disminuir la libido y capacidad de monta. Por último, los toros obesos se fatigan más rápido, lo que afecta su habilidad de monta especialmente en pastoreo.

AUTOR: Genaro A, Contreras Bravo – MV Universidad Nacional de Colombia MSc PhD Michigan State University

Fuente: Revista El Cebú N° 380

[author] [author_image timthumb=’on’]http://salesganasal.com/img/autor_ganasal.png[/author_image] [author_info]Servicio al Cliente– En GANASAL, nos hemos propuesto satisfacer las necesidades de nuestros clientes. Por esta razón brindamos asesorías y respuesta a sus inquietudes en el menor tiempo posible. Consultar[/author_info] [/author]Ganasal.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*