Anestro Verdadero: La vaca no aparece en celo por inactividad ovárica

Se distinguen dos tipos de ovarios:

Ovario activo:  con folículos mayores de 10 mm de diámetro,  donde los dominantes se desarrollan pero no ovulan.

Ovario inactivo: con folículos menores de 10 mm  de diámetro que aparecen entre 10 a 15 días posparto.

Nutrición y Anestro

La hipoglucemia es la primera alteración bioquímica responsable de  la infertilidad inducida por el insuficiente aporte de energía durante la lactancia.

Se ha demostrado la intima relación existente  entre niveles bajos de glucosa e infertilidad: La hipoglucemia y la infertilidad, regularmente se hallan relacionadas en aquellas vacas lactantes que son introducidas en la alimentación a base de pastos, lo que se atribuye a una deficiencia en el aporte energético de la alimentación

Se encuentran hembras con un Balance Energético Negativo (BEN), en las cuales es frecuente observar ciclos cortos y quistes ováricos.

El estado nutricional reflejado por el peso y la condición corporal durante el periodo de apareamiento, marcadamente influencia la fertilidad.

El balance de Energía y su efecto en la hormona LH modulan el comportamiento reproductivo en las vacas:  Las vacas con valores buenos en Condición Corporal presentan una mayor frecuencia de pulso de la hormona, una cantidad total de folículos superior y por tanto un periodo de anestro mas corto, en relación a vacas con valores extremos de condición corporal.

Durante el final de la gestación las tres cuartas partes de la glucosa formada son consumidas por el feto. Un insuficiente aporte de energía en la dieta durante este periodo puede provocar una considerable reducción de las reservas de glucosa en sangre durante el final de la gestación, así como el periodo del año de mayor temperatura ambiental.

Cuando el vientre cumpla 7.5 meses de gestación debe diferenciarse la alimentación, reforzando el aporte de energía en la dieta.

El deficiente estado nutricional de las vacas antes del parto es un problema de gran repercusión negativa:  Las vacas que paren flacas producen poca leche, tiene lactancia corta y sobre todo presentan muchas dificultades para presentar celo.

Es imprescindible que vacas y novillas lleguen al parto gordas,  para que tengan suficientes reservas para enfrentar el desbalance que ocurre después del parto.

Los bovinos de mayores requerimientos en la cría son en su orden:

  1. Vacas y novillas próximas al parto.
  2. Vacas de primer parto.
  3. Hembras de levante.

El balance de Energía es el resultado neto de la asociación entre el nivel de producción, la calidad de la dieta, el consumo, y el uso de los nutrientes por la vaca.

Condición Corporal y Anestro 

Los intervalos parto primer servicio y parto concepción se afectan negativamente cuando las vacas pierden mas de un punto en condición corporal, incrementándose el numero de animales que repiten servicio.

Estado Fisiológico y Anestro 

La  condición de lactante disminuye la habilidad reproductiva, siendo necesaria una alimentación extra.

Amamantamiento y Anestro 

En ganado vacuno de carne debido al efecto supresor del amamantamiento, la nutrición y época del año, hasta el 60% de las vacas no habrán ovulado a 40 días post parto.

En los sistemas de producción de doble propósito y cría libre de la región caribe Colombiana, la ausencia del estro después de 30 días post parto determina la amplitud del intervalo parto – primer celo y en consecuencia del IPC.

Si las vacas no presentan calor se aumenta el IEP y por ende se disminuyen las tasa de preñez y de natalidad del hato.

La regulación del amamantamiento y los estímulos de la lactancia se manifiestan como una opción de manejo viable para reducir el intervalo parto primer calor.

Espere la próxima semana la Segunda Parte 

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