Los rumiantes, a diferencia de otras especies, realizan la transformación alimenticia mediante procesos de fermentación, producción de proteína unicelular y digestión enzimática. El sistema digestivo esta dividido en cuatro partes altamente especializadas: El tracto anterior, el estómago, el intestino medio y el intestino posterior. El intestino, asociado a diversos órganos, aporta o recibe diferentes materiales o sustancias siendo, el mas importante, el hígado, centro de la actividad bioquímica y metabolismo del animal. Los procesos digestivos pueden ser clasificados como mecánicos, bioquímicos y microbianos.

Las diversas partes del tubo digestivo se componen del tracto anterior del cual forman parte los labios y la boca, la lengua, los dientes, el esófago; el estómago compuesto del retículo, rumen, librillo y cuajar; el intestino medio compuesto por el duodeno, el yeyuno y el íleon (Intestino delgado). El intestino posterior conformado por el colon (Intestino grueso), ciego y recto. Los órganos asociados al tracto digestivo son las glándulas salivares, el hígado, el páncreas, la vesícula biliar y los riñones.

Cerca del 70% de la materia orgánica digestible que penetra al rumen es degradada por los microorganismos antes de que pase al librillo, el flujo varía de acuerdo con el tipo de dietaconsumida. El retículo – rumen es un órgano muy musculoso dotado de movimientos frecuentes capaces de asegurar la mezcla adecuada de la masa de materia fermentable. El ciclo completo se repite a un ritmo aproximado de una vez por minuto manteniendo, en forma permanente, la suspensión de microbios con la materia orgánica.

Otra función importante del rumen consiste en modificar la composición química de las grasas y aceites de la dieta. La mayor parte de las grasas insaturadas que llegan al retículo – rumen son hidrogenadas y se saturan antes de pasar al librillo. Una pequeña cantidad de grasas insaturadas “protegidas” escapará a la hidrogenación y continuará inalterada. La fermentación ruminal funciona sobre la base de la producción continua y no sobre la de carga.

QUIMICA DE LOS ALIMENTOS

Los componentes de los alimentos están constituidos por la fracción húmeda, el agua, la fracción seca, materia orgánica e inorgánica, esta última, las cenizas compuestas por elementos esenciales, no esenciales y minerales.

Como alimento primordial para los rumiantes el agua debe ser potable, es decir reunir todos los requisitos para ser consumida sin problemas. Los requerimientos en rumiantes son satisfechos por el agua de los alimentos, el agua producida en los procesos metabólicos y el agua consumida voluntariamente. Los requerimientos dependen de las condiciones medioambientales y de los niveles de producción.

Bajo la denominación de carbohidratos se encuentran los azúcares, almidones, celulosa, hemicelulosa y lignina; son fuentes de energía, aunque las grasas y proteínas también la suministran. Los rumiantes requieren grandes cantidades de energía, siendo la principal fuente, los carbohidratos de los pastos y las materias primas fibrosas, las cuales por la actividad de los microorganismos en el rumen, se transforman en ácidos grasos volátiles (AGV) tales como ácido acético, butírico y propiónico. Cuando el contenido ruminal procede fundamentalmente de forraje con abundante celulosa y fibra, predominan las bacterias celulolíticas produciendo grandes cantidades de ácido acético. Si predominan los azúcares y almidones como acontece con los granos de cereales aparecen bacterias productoras de ácido propiónico. El extracto no nitrogenado (ENN) incluye celulosa, hemicelulosa, lignina, azúcares, almidón, pectina, ácidos orgánicos, resinas, taninos, pigmentos y vitaminas hidrosolubles.

La fibra bruta (FB) esta constituida especialmente por celulosa, hemicelulosa y lignina formando las paredes celulares de los vegetales. Estas paredes pueden ser blandas en las especies efímeras y duras y leñosas en las plantas perennes. Los rumiantes pueden usar más eficiente la fibra que los monogástricos. Cuando la fibra tiene un alto grado de lignificación tal como ocurre en la paja de cereales, oponen fuerte resistencia al ataque de las bacterias disminuyendo la digestibilidad y el valor energético. La presencia de fibra larga en las dietas destinadas a rumiantes puede resultar ventajosa porque tales alimentos proporcionan, a los microorganismos ruminales, un flujo más constante de carbohidratos fermentables mejorando el uso completo de la dieta total. La fibra larga es fermentada en el rumen hasta ácido acético, precursor de la grasa de la leche, haciendo esencial la presencia de cierta cantidad de fibra en la dieta, la cual no debe estar por debajo del 18% de la materia seca.

Las grasas y los aceites, contienen carbono, hidrógeno y oxígeno, están constituidos por glicerina y ciertos ácidos grasos; contienen menos oxígeno que los carbohidratos, y liberan 2,5 veces más energía que estos.

Los excesos de energía provenientes de la dieta son acumulados por el organismo animal; en los no rumiantes inicialmente en forma de glucosa y luego en forma de grasa. El rumiante en cambio no puede transformar la glucosa en grasa debido a la ausencia de las enzimas ATP-citrotoliasas y NADP-malatodeshidrogenasa, responsables de desdoblar el citrato en oxaloacetato y malato, además de convertir el malato en piruvato, por esta razón depende completamente del acetato y del butirato para la síntesis de grasa. El 90% de la lipogénesis en el rumiante se realiza en el tejido adiposo.  De acuerdo con el grado de saturación por hidrógeno en las moléculas saturadas cada carbono de la cadena se une a dos átomos de hidrógeno y a dos de carbono, tienen un elevado punto de fusión que las hace sólidas. Los ácidos grasos insaturados poseen un doble enlace o más. Cada átomo de carbono se une a un solo hidrógeno y los carbonos se unen por un enlace; por su naturaleza blanda, su punto de fusión es mucho mas bajo.

En el retículo – rumen la mayoría de los ácidos grasos son hidrolizados y saturados. La cantidad y la cantidad de grasa excretada en la leche de los rumiantes puede ser regulada alterando lanutrición animal para inducir a la glándula mamaria a sintetizar la grasa de la leche.

Si se administra demasiada grasa las partículas de fibra quedarían recubiertas dificultando que su superficie pueda ser atacada por las bacterias reduciéndose la digestibilidad de la fibra, aceptándose entre 3 y 5% de la materia seca de la ración. Para que esta situación no se presente y se puedan utilizar mayores niveles de grasas se han diseñado las grasas protegidas, las cuales pasan directamente al abomaso donde son metabolizadas en forma natural.

Las grasas de origen animal son básicamente saturadas, lo cual les permite permanecer en estado sólido a temperatura ambiente y las de origen vegetal son principalmente insaturadas y se mantienen en estado líquido (aceites). El denominado extracto etéreo (EE) incluye grasas, aceites, ceras, ácidos orgánicos, pigmentos, esteroles y vitaminas A, D, E y K.

Fuente: http://www.prosegan.com – Blog Jairo Serrano

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