Como antesala de este escrito citaremos las palabras que el 28 de enero de 2011 un humilde e incansable trabajador campesino ganadero uruguayo de apellido Dutra compartió con nosotros, y que reflejan perfectamente la manera como la Ganadería Agro Ecológica (GAE) y la metodología de Pastoreo Racional Voisin (PRV) se viene desarrollando en América Latina:

“Hace tiempo que buscaba una alternativa lógica que me convenciera, con argumentos sencillos, de que es posible aliar sustentabilidad a rentabilidad, dos cosas que parecían caminar por caminos paralelos, pero al menos en la teoría, el profesor Luis Carlos Pinheiro Machado me convenció. En Uruguay no he encontrado detractores del PRV, ya que no puedo considerar a alguien que jamás se informó sobre este, o que al menos maneje las cuatro leyes fundamentales del pastoreo racional (manejo agroecológico de pasturas) según Voisin, como detractor. Para que alguien frene mi proyecto, va a tener que manejar argumentos en contra tan convincentes como los que maneja el profesor Michael Rúa Franco. Lo que si he encontrado es a muchos técnicos uruguayos riéndose en mi cara cuando les afirmo que voy a mejorar mi campo usando a mis vacas. Sonoras carcajadas de mi veterinario, cuando le dije que iba a hacer 65 potreros. Por todo esto a veces me siento como participando de un grupo secreto, que está conspirando contra el sistema. Voy a llevar adelante mi proyecto de GAE y PRV, hasta que este mismo me pruebe si estoy bien o mal, pero adelanto que en los potreros que hice para ver el POR ya se nota la diferencia en la pastura”.

El 17 de diciembre de 2011, el mismo Sr Dutra nos escribió de nuevo las palabras que compartiremos a continuación. Aunque el Sr Dutra apenas se considera un principiante (no han pasado más de 11 meses desde que se decidió y comenzó a darle forma a su proyecto de GAE y PRV) “…considero que ya estoy ganando, y mucho. Es más, yo tengo uno de los cuatro terrenos para uso ganadero  PRV’s que existen en Uruguay, y de quien conoce los cuatro he recibido elogios como siendo el PRV más prolijo y que menos riesgos corre de desvirtuar lo enseñado por Pinheiro en su último curso en Montevideo, y que si hubiera que certificar alguno de estos proyectos como un legítimo PRV, sería éste. ¿Quien tiene méritos en esto? ¿Solo yo, y mi familia que creyó en mí? No, también hay parte de quienes lo aprendí, y si un día tengo que poner un cartel en la entrada de mi establecimiento (como ganadero pienso poner uno diciendo “aquí se produce pasto”), o hacer público algún agradecimiento, los nombres de quienes me asesoraron y capacitaron tendrían que estar allí. Cuestión de justicia.”

¿Qué es GANADERÍA AGRO ECOLÓGICA?

GAE son las tres letras iniciales de cada una de las tres palabras que nombran esta forma de trabajar los campos en uso ganadero. Tal y como lo expresan las tres palabras, consiste en hacer producción animal (ganadería) y agricultura referente a cultivo y manejo de pasturas (agro) de manera 100% natural y en armonía con el ecosistema, la naturaleza y el ambiente (ecológica). En la actualidad en el sector pecuario usamos la denominación GAE para diferenciar esta forma de hacer agricultura y ganadería de todas las demás, sin embargo, GAE bien puede definirse como la forma más antigua de hacer agricultura y ganadería puesto que consiste en producir pastos sin depender de maquinaria agrícola para labrar el suelo ni de insumos (fertilizantes, herbicidas, plaguicidas y demás químicos y venenos usados en la agricultura de tipo convencional y tradicional, surgida con la revolución verde ocurrida a mediados del siglo pasado), lo que significa entonces producir carne o leche de bovinos u ovino/caprinos y sus crías, a base de pastos (gramíneas) principalmente, en lo posible nativas, y aprovechando también otros forrajes verdes como leguminosas o el follaje de arbustivos o árboles comestibles por el ganado, maximizando así el aprovechamiento de los recursos naturales renovables, pero sin deforestar ni degradar la vegetación y los suelos usados para este propósito, más bien, protegiéndoles y restituyéndoles, puesto que la GAE supone la recuperación de terrenos antes explotados con pecuarias o cultivos agrícolas extensivamente, deforestados y degradados, reforestando y pluralizando la fauna y flora de los ecosistemas de los campos rurales destinados a las actividades económicas agro ganaderas. Los únicos insumos usados en GAE son los desparasitantes (solo aquellos que no tengan efectos dañinos contra la fauna microbiana del suelo), las vacunas preventivas, y la sal mineral.

¿Qué es PASTOREO RACIONAL VOISIN?

PRV son las tres letras iniciales de cada una de las tres palabras que nombran esta forma de trabajar los campos destinados a practicar la GAE. PRV es una técnica de origen francés, fundada por el Dr. André Marcel Voisin (fallecido en Cuba en el año 1964), pero poco difundida y valorada en Europa, que fue retomada por el agrónomo y profesor universitario Luiz Carlos Pinheiro Machado en Brasil en la década de los 60’s, practicada con rotundo éxito en su propio campo ganadero hasta finales de la primera década del siglo presente (es decir, por poco más de 4 décadas), e instruida a los estudiantes de agroecosistemas de las universidades donde este profesor, y su hijo homónimo y también docente universitario, han dictado sus cátedras de producción agro ganadera ecológica. En los países de habla hispana, la GAE y el PRV son promovidos e instruidos directamente por el equipo de profesionales de Cultura Empresarial Ganadera (CEG) y del Instituto André Voisin Internacional (IAVIC), con sedes en Panamá, Ecuador y Colombia.

Esta técnica se basa en cuatro leyes que se califican como “universales” debido a que aplican sobre cualquier pasto o forraje de uso alimenticio para animales que pastorean, sea cual sea su ambiente o su naturaleza, establecidas por Voisin a partir de observaciones hechas como profesional de física y química pero también como productor ganadero en su propia ganadería y otras fuera de su país. No es menester de este artículo detallar en lo que dicen las leyes, pero a partir de ellas se ha originado el que denotamos como “manejo agroecológico de pasturas y animales pastoreadores en terrenos para uso ganadero”. El PRV entonces consiste en identificar el punto crítico en el reposo de los pastos y forrajes cuando son afectados por las condiciones medioambientales, o dicho de otra forma, el tiempo que tarda un pasto o forraje en producir “alimento suficiente y de calidad nutricional satisfactoria” para los animales que los consumen en la peor época climática del año, y con base en esa edad o tiempo de reposo al que Voisin denomina el “punto óptimo de reposo”, diseñar unas divisiones del terreno por parcelas de tal modo que:

  1.  Permitan que durante el tiempo de reposo la pastura acumule “en sus raíces” las reservas de nutrientes necesarias para que inmediatamente después de la cosecha produzca un rebrote vigoroso, evitando que el ganado coma la pastura antes que se hayan almacenado estas reservas 
  1. Permitan que durante el tiempo de reposo de la pastura se produzca la “llamarada del crecimiento” de los pastos y forrajes, que es una etapa comprendida entre los 15 y 60 días de reposo poscosecha, y durante la cual los pastos producen del 70 a 80% de la biomasa total, lo cual significa 1 a 3 Kg más que cuando se cosechan los pastos antes del debido tiempo. Esto desde luego significa que cuando los pastos se cosechan siempre en su punto óptimo de reposo se logra sostener más animales en la misma área debido a que se produce más alimento
  1. Que el ganado no ocupe cada potrero o parcela por más de 1 día idealmente, o como máximo 3 días, ya que las plantas son estimuladas a producir el rebrote inmediatamente después de que el pasto es cosechado por primera vez por los animales, y cada vez que el animal come las nuevas plantitas rebrotando obliga a la planta a gastar sus reservas, de tal modo que llega un momento en el que luego que el ganado ha pastoreado sucesivamente varias veces la misma planta impidiendo su rebrote completo, esta planta habrá gastado todas sus reservas y el rebrote que produce es muy pobre causándole un enanismo que se traduce en baja producción de pasto y en consecuencia en carga animal muy baja, como también, en un alimento muy deficiente de calidad nutricional y en consecuencia los animales que la consumen producen muy poca carne, o poca leche, o tienen una reproducción muy dificultosa: luego resulta fundamental evitar que el ganado pase más de 1 día en cada parcela, y esto, asociado al tiempo más crítico de reposo del año significa que el terreno donde se quiere hacer GAE y PRV debe ser dividió en mínimo 62 parcelas, aunque en trópico ha resultado más funcional dividir en 72 o hasta 82 parcelas.
  1. La división del terreno en parcelas debe además permitir que los animales no compitan por jerarquía o dominancia. Mientras los animales compitan menos por la misma comida, más comen y mejor producen. Luego, en algunas ganaderías, no en todas, se justifica dividir el terreno en módulos, y un módulo es el equivalente a una porción de la finca dividida en 62, 72 u 82 parcelas. Luego, suponiendo que la finca disponga de amplio terreno y deba ser subdividida en módulos, cada módulo tendrá 62, 72 u 82 parcelas, por ejemplo, una finca con dos módulos podría tener 124, 144 o hasta 164 parcelas, y si tuviera tres módulos serían 186, 216 o hasta 246 parcelas, y así sucesivamente. Esto desde luego permite que si bien una ganadería no puede asumir de entrada el costo alto de hacer tantas divisiones de potreros, puede irse desarrollando por etapas, pero nunca se debe iniciar con menos de las parcelas indicadas. Si por ejemplo alguien piensa que puede iniciar un PRV con 15 parcelas que más adelante va a partir en 4 cada una para un total de 60, tendrá muchas dificultades en el proceso debido a las diferencias en los tiempos de reposo que trabajará al comienzo (más largos), con los tiempos de reposo que trabajará al final (más cortos).
  1. El agua debe ir al ganado, y no el ganado al agua. Cuando el ganado debe buscar el agua fuera de la parcela que pastorea, habrá más competencia por agua, tanto que algunos animales (generalmente la mayoría) podrían no tomar agua y eso desde luego se traduce en producciones muy bajas. Las ganaderías donde se practica la GAE y el PRV deben hacer todo lo posible por hacer que el agua llegue a cada potrero o parcela, y una forma de hacerlo más económico es con tanques plásticos con válvula flotador que permitan llenado automático y que sean móviles de potrero a potrero, los cuales además por su forma circular permiten que más cabezas entren al bebedero al mismo tiempo. Desde luego, se debe buscar un equilibrio en el tamaño de bebedero de modo que muchos animales beban al mismo tiempo, pero que además el pastor lo pueda mover fácilmente todos los días de un potrero a otro. El agua debe además ser agua de flujo constante, porque el agua estancada (jagueyes o albercas por ejemplo) se descompone y genera parásitos gastrointestinales. Por eso, se busca que el agua sea siempre móvil, limpia y fresca.
  1. Por las razones aludidas, se debe evitar a toda costa que el ganado camine por encima de una pastura que está en reposo hasta que se haya cumplido el tiempo óptimo de reposo para la cosecha, por lo que en GAE y PRV se debe disponer de un sistema viario de tal forma que cada vez que el ganado pase de un potrero a otro lo haga por esas vías que interconectan los potreros, pero, además, ese sistema viario debe diseñarse de tal manera que el ganado no lo use más de una vez el mismo día para evitar su desgaste y que se convierta en lodo. En esto se invierte entre un 7 a 10% del área total, pero con un óptimo diseño y manejo estos callejones también producen pasto y se usan para alimentar al ganado
  1. Las parcelas deben diseñarse intentando que la mayoría (más del 80%) de los potreros tengan forma cuadrada perfecta (terrenos planos u ondulados) y rectangular (terrenos de pendiente fuerte) para que el costo de cercas sea el más bajo posible, además, la forma cuadrada de un potrero evita que el ganado camine demasiado, así que lo vuelve más sedentario y con eso se vuelve más productivo, ya que mientras menos camine menos se desgasta y la energía que habría podido perder pastoreando la invierte en producir carne, leche o crías
  1. Idealmente se deben disponer árboles como cerca viva, y al interior de los potreros se recomienda plantar mínimo 25 árboles por Ha (distancia de 20 x 20 mt – 1 árbol cada 20 metros), idealmente 100 árboles por Ha (distancia de 10 x 10 mt – 1 árbol cada 10 mt), o como máximo 400 árboles por Ha (1 árbol cada 5 mt). Se deben usar para esto árboles traslucidos, que permitan que el sol penetre hasta el suelo pero filtrando los rayos solares para evitar la radiación directa. De esta forma se logra máxima fotosíntesis, y con ello el ecosistema del suelo será más vivo, los suelos estarán más fértiles y productivos, y esto permitirá que el terreno en tan favorables condiciones de equilibrio natural logre soportar a plenitud y con estabilidad su mayor carga de animales.

Estas y muchas más prácticas de manejo agroecológico es lo que permite que el ganado mismo recupere suelos degradados, ya que se forma el denominado CIRCULO VIRTUOSO, en el que el ganado mientras más come y mejor se alimente producirá más excrementos, luego, mientras más excrementos y orina produzcan mayor materia orgánica se acumula en el terreno, y mientras mayor materia orgánica se acumule mayor actividad microbiana se promueve y se multiplica, y mientras mayor sea esta actividad microbiana la materia orgánica de los desechos del animal, así como hojarasca, ramas de árboles, animales muertos y todo lo que sea materia orgánica susceptible de descomponerse será mejor aprovechado por esos microbios del suelo como alimento y a su vez producirán muchos más nutrientes que le dan fertilidad al suelo, y en consecuencia, mejor nutridas estarán las plantas, lo que producirá mayor biomasa de mejor calidad, y por tanto soportará mayor carga animal, y el ciclo se mantiene en estas condiciones, pues de nuevo mayor carga genera más excrementos, y así sucesivamente. Desde luego, esto tiene un límite, sin embargo, es así como sin maquinaria agrícola para labrar el suelo, sin fertilizantes ni ningún otro químico o veneno, y ni siquiera con necesidad de usar abonos así sean orgánicos, el ganado mismo promueve todo el escenario necesario para sostener de pastos abundantes y de óptima calidad. Por esta razón es que esta es una práctica 100% natural y que va más allá de proteger el ambiente, ayudando a restituir daños causados por la agricultura y la ganadería extensiva y sustractiva que agotó muchos suelos.

Pero, además, se considera ecológica, porque bovinos y ovino/caprinos mejor alimentados vierten menos, casi nulos, gases con efecto inveradero al ambiente, y además, las plantas mismas, incluyendo pastos, forrajes, arbustos y árboles, le dan más estabilidad y descontaminación al ecosistema ganadero.

 ¿Qué se necesita para practicar GAE y PRV?

Lo primero es convicción, lo segundo es decisión, lo tercero es fe, lo cuarto es disposición, y lo quinto es paciencia. Se debe ser consciente de que la GAE y el PRV son prácticas 100% naturales, por lo que es un PROCESO que toma su tiempo (se trabaja con los tiempos de la naturaleza y no con los afanes del hombre) ya que la naturaleza no trabaja al mismo ritmo que el nuestro. Sin embargo, paradójicamente, es la manera de obtener resultados más rápidos, ya que tan pronto se da inicio a estas prácticas de GAE y PRV se obtienen resultados favorables, como lo comenta el Sr Dutra, ganadero uruguayo, de quien hicimos mención y citamos sus palabras en la antesala de este mismo escrito.

Además de lo anterior, y como seguramente ya el lector lo puede deducir, se requiere consciencia de que para ganar hay que invertir, pues sin inversión no se puede hacer cambios de innovación. Sin embargo, es una inversión 100% redituable, ya que en lo que se invierte para hacer GAE y PRV es en cercas para poder hacer los potreros o parcelas y el sistema viario, y en lo preferente, no cualquier tipo de cerca, sino una muy buena cerca eléctrica, porque mientras mejor sea la cerca, más perdurable en el tiempo y menos problemas en el proceso por fallas de la misma. También se requiere invertir en materiales para darle el manejo correcto al agua, como mangueras y bebederos. Desde luego, aunque es opcional, tal vez es lo más importante, se requiere invertir en la experiencia de un profesional que conduzca el proyecto para no improvisar, a la larga, este es el dinero mejor invertido. Y  lo más costoso sin duda es la inversión en los animales, ya que en GAE y PRV se trabaja con mínimo 2 animales adultos por Ha para comenzar, y antes de 2 años la carga ha debido incrementar a 5 o 6 animales adultos por Ha. Así pues, una finca de 10 Ha por ejemplo debe comenzar con 20 animales adultos en total, y antes que se cumplan dos años debió acumular entre 50 y 60 animales. Si en cambio la finca fuera por ejemplo de 50 Ha, debe comenzar con 100 animales para acumular hasta 250 a 300 animales en total. Si fueran 100 Ha serían 200 animales para comenzar y 500 a 600 animales en total al inicio del 3er año de estar practicando GAE y PRV. Luego, si la carga promedio de bovinos en Ecuador y Colombia por ejemplo es de menos de 1 animal adulto por Ha, esto significa que en GAE y PRV se sostienen mínimo el doble de animales, y hasta 4 o 5 veces más animales, de manera perfectamente sostenible.

Desde luego, como lo dice el Sr Dutra en sus comentarios citados en la antesala de este escrito, esto para un ganadero resulta muy difícil de creer, pues seguro pasa por su cabeza la frase ¿si será cierta tanta dicha, tanta maravilla? Pero, queremos resaltar que solo gana el que arriesga, como el Sr Dutra lo advierte, él ensayó, comprobó y decidió trabajar en toda su finca con GAE y PRV. Y cerró sus oídos a todo aquel que se animó a contradecirlo, para no desviarse del rumbo que había emprendido, cosa que resulta muy recomendable, porque seguro que a todo el que quiera practicar GAE y PRV en su finca le tildarán de loco, pero más que loco, será un arriesgado que por lo menos se animó a ensayar así sea en una parte de la finca, pero no a ensayar improvisando sino bien instruido, capacitado y asesorado, porque es la única forma de comenzar con pie derecho, y de ir firme hacia el éxito. El Sr Dutra probablemente hoy sea el ganadero más tranquilo y feliz en Uruguay, tal vez tenga la finca con la mejor GAE y el mejor PRV, pero eso a quien le interesa, é no está compitiendo, lo más importante es que por fin halló el camino que hace tanto tiempo estaba buscando tomar y ahora se siente un ganadero seguro y feliz.

¿Por qué GAE y PRV prometen máxima producción a mínimo costo?

Por qué no hay ninguna forma más barata de producir que con ganado en pastoreo. La inversión en cercas y agua para cada potrero es alta inicialmente, sin embargo, son inversiones que perduran en el tiempo, es decir, una buena cerca, y un buen arreglo para conducir agua a cada potrero debe durar mínimo 20 años, luego, lo invertido en cercas e hidráulica se deprecia a 20 años y el costo a descontar se hace ínfimo. Pero, además, gracias al círculo virtuoso antes explicado, la ganadería misma se hace sostenible porque lo que se logra con GAE y PRV es un equilibrio constante y natural, por lo que se anula la dependencia de insumos y labranza de suelos, y con la mejor nutrición de los animales se logra también reducir en gran manera la necesidad de medicamentos y ayudas veterinarias. Se trata entonces, en palabras simples, de prevenir antes que de curar, y de restituir antes que de seguir deteriorando los suelos, la vegetación, la ganadería y el ambiente. Las únicas inversiones del ganadero una vez ya está instalado todo para practicar la GAE y el PRV, son en mano de obra (empleado o empleados según el tamaño de la finca), en una muy buena sal mineralizada, impuesto, servicios públicos y otros gastos menores de este tipo, por lo que ninguna otra técnica existente puede prometer ni garantizar un costo de producción más bajo que este.

Por otra parte, ninguna técnica de pastoreo en el mundo puede prometer ni garantizar más carga animal que esta (entre 5 y 7 animales adultos o su equivalente a 2500 a 3500 kg de peso vivo por hectárea), y no solo más carga, sino que sea sostenible en el largo plazo y que produzca en armonía con la naturaleza.

En conclusión, GAE y PRV logran la máxima producción en pastoreo, y al menor costo posible. Al lector un mensaje final: que este escrito le sirva de motivación para investigar aún más al respecto. No queremos que lo tomen como una verdad absoluta, sino como un abrebocas, un bocadillo, una antesala, pues la GAE y el PRV son todo un mundo por conocer y en estas pocas líneas ha sido difícil abarcarlo por completo. Esperamos que haya sido de su agrado, y sobre todo, de utilidad para sus empresas ganaderas.

Por: Michael Rúa Franco
Director General de Cultura Empresarial Ganadera
Presidente del  Instituto André Voisin Internacional para América Latina
Contacto: culturaempresarialganadera@gmail.com

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