La  zootecnia moderna está constantemente en la investigación de nuevos productos que están en grado de mejorar el rendimiento productivo de los animales respecto de los parámetros económicos.

Los elevados requerimientos energéticos de los animales criados, en relación al continuo aumento de sus rendimientos cualitativos y cuantitativos, hacen surgir un problema en su adecuada alimentación.

La diferencia básica entre el sistema digestivo de los rumiantes y no rumiantes, es que los mamíferos rumiantes o poligástricos (bovinos, ovinos, caprinos, camélidos, etc.) tienen un sistema digestivo adicional denominado resumidamente “rumen”, previo al estómago e intestinos típico de los mamíferos no rumiantes o monogástricos (cerdos, canes, felinos, humanos etc.).

Este “rumen” es un gran “pre- digestor” que contiene billones de bacterias y protozoos. La actividad bacteriana y protozoaria dentro de esta “gran bolsa” se encarga de fragmentar, desdoblar, hidrolizar, hidrogenar , fermentar, etc. y, en el fondo, digerir los alimentos ingeridos por el rumiante, antes que éstos pasen al tracto posterior, que es similar al de los mamíferos monogástricos.

Esta fermentación por los microorganismos permite a los rumiantes digerir y utilizar alimentos altamente fibrosos, como el pasto y la paja, que son de muy bajo o ningún provecho para los no rumiantes.

Grasas

Entre todas las materias primas usadas en las dietas, las grasas y/o aceites son las sustancias de más alto contenido energético, pero no son utilizados por las bacterias; sin embargo, son digeridas en el estámago ácido de los rumiantes… el abomaso.

En forma simplista podríamos pensar que para aportar más energía podríamos incrementar el nivel de grasas y aceites sin otra consideración, pero, lamentablemente, el alto contenido de aceites y grasas tanto saturadas como insaturadas  resulta contraproducente e interfiere en la fermentación ruminal y aprovechamiento de la fibra, deprimiendo de paso la producción de grasa láctea.

Es así como se originaron las grasas inertes, rumen protegidas o “by-pass”, las cuales fueron diseñadas para evitar esta sobreestimación calórica y la interferencia con la fermentación ruminal.

Proteinas

Dentro de la composición de la mayoría de las materias primas usadas encontraremos mayores o menores porcentajes de proteínas. Muy conocido es que algunas proteínas son reconocidamente de mayor calidad o valor biológico que otras, por su digestibilidad, perfil y contenidos aminoacídicos. Mas recientemente se habla también de proteína verdadera, no degradable en rumen o by-pass. Se entiende que además de tener un porcentaje de efecto by-pass ruminal, estas proteínas deben ser altamente digestibles en el tracto digestivo siguiente para que sean de valor. Lo concreto es que también existen proteínas de muy poco valor nutricional por ser prácticamente indegradables y/o indigestibles (por ejemplo, una harina corriente de plumas resulta de muy poco valor biológico,… todo lo contrario de una harina de plumas hidrolizada artificialmente, cuya digestibilidad debe ser no menos del 80% y las mejores calidades pueden llegar a sobre pasar el 90%).


Dr. Yesid Montes Ospina
Médico Veterinario Zootecnista
Co-director del Deartamento Técnico
INDAGRO S.A.
… Espera Nuestra Segunda Parte el próximo Viernes 28 Enero (Continuará)

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