Afirma André Gide: “todo está dicho, pero como nadie escucha es necesario repetirlo constantemente”. 

GANAGRAS es un jabón cálcico de ácidos grasos destilados de aceite de palma y de soya que constituyen una fuente  de grasa inerte o sobrepasante o by-pass, también útil en la fabricación de raciones para rumiantes.

Las vacas de alta producción presentan durante el inicio de la lactancia un balance energético negativo presentado principalmente porque: a) el consumo voluntario de alimento es muy bajo debido especialmente al estrés del parto, a que no se ha terminado la involución uterina y al cambio de alimentación del periodo preparto a la alimentación post-parto; b) la producción de leche se incrementa diariamente durante los primeros meses de lactancia originando perdida de peso por lo que las vacas se ven obligadas a utilizar sus reservas corporales (tejido adiposo) ocasionando una disminución en la condición corporal que afecta la reproducción, la producción, la calidad de la leche y la productividad.

La fuente más utilizada de energía en el país son los almidones de los cereales pero en vacas lecheras de alta producción existe el limitante de que cuando se utilizan más de3 Kg. de grano por ración se puede generar problemas de acidosis y/o laminitas, así mismo el precio del maíz americano normalmente utilizado en la fabricación de alimentos balanceados en Colombia cambio de 125 US en enero del2006 a185 US en enero del 2007 debido especialmente a que esta siendo utilizado en la fabricación de etanol por que se hace necesario la utilización de otras fuentes de energía como es el caso de las grasas que contienen 2.25 veces más energía que los almidones.

En las últimas dos décadas del siglo XX se han realizado un gran numero de investigaciones donde se ha comprobado la bondad de utilizar grasas protegidas (jabones de calcio, grasas hidrogenadas, ácidos grasos puros) en bovinos de leche, hoy día  debido a su precio  se ha difundido su uso entre los ganaderos.

Las vacas de hoy en día son animales con un potencial genético muy alto y esto da lugar a que tras el parto la producción de leche aumente. Esto coincide con una época en que la vaca esta reestructurando su aparato reproductivo, y además su apetito se ve disminuido. Esto provoca que la vaca entre en un balance energético negativo, es decir, que no ingiera la cantidad de nutrientes que necesita para satisfacer la demanda de nutrientes para la alta producción de leche y la involución uterina. Esto la lleva a movilizar reservas corporales y a que se presente una excesiva perdida de peso que provoca cetosis, caída de la fertilidad en el siguiente ciclo y reducción del nivel del pico de lactación.

Con el fin de evitar que la vaca no movilice las reservas corporales se ha intentado aumentar el consumo de materia seca pero esto no es posible ya que la disminución del apetito tiene una causa hormonal (desequilibrio endocrino tras el parto) y otra causa física (el volumen del aparato digestivo es menor) y sobre estas dos causas no se puede actuar y aumentar el concentrado, que en general contiene elevadas cantidades de cereales ricos en energía (granos) que tiene grandes cantidades de almidones, azucares altamente fermentables en el rumen por la flora microbial, que aportan al animal altas dosis de ácidos grasos volátiles (AGV). Esta rápida fermentación de los almidones genera altas concentraciones de acido láctico en el rumen, pudiendo originar la disminución del pH, cesando el desarrollo de la flora celulolítica y aumentando la amilolítica. Al desaparecer la flora celulolítica diminuye la digestión de la fibra, y con ello la producción de grasa láctea. (Fernández J. 2006)

Por esta razón se busca optimizar el empleo de las grasas sobrepasantes (sales calcicas de ácidos grasos) con el fin de incrementar la densidad energética de la dieta, sin los riesgos metabólicos y económicos que implica el uso intensivo de grandes cantidades de concentrado.

La energía es el nutriente  que más influencia tiene sobre el costo de la ración  y el más limitante al comienzo de la lactación (Bach, A. 2004).  La ingestión de energía no compensa las necesidades de mantenimiento y de producción durante las primeras semanas de lactación debido a la alta demanda energética para producción de leche y a la limitada capacidad de consumo de alimentos.  En consecuencia las vacas movilizan sus reservas corporales de energía para minimizar el déficit (Martínez, A.; Sánchez, J. 1999).

Las vacas obtienen energía fundamentalmente de los productos de fermentación ruminal de los carbohidratos y, en menor grado, de las proteínas vegetales fermentadas y no fermentadas en el rumen. La fermentación da lugar a la producción de acetato, propionato y butirato. Además pequeñas cantidades de almidón y carbohidratos solubles atraviesan el rumen sin fermentar para ser hidrolizados y fermentados en intestino delgado (Churs, 1997)

Cuando el animal alcanza un nivel productivo alto, ocurre una baja en la parte reproductiva, mostrando que en los animales  que no tienen suficientes aportes energéticos la tasa de concepción se reduce notablemente teniendo que plantear estrategias de alimentación que mantengan la condición corporal del animal para que no baje su rendimiento productivo y reproductivo. (Ferguson  et al 1990).

[author] [author_image timthumb=’on’]http://salesganasal.com/img/autor_ganasal_yesid_montes.png[/author_image] [author_info]Dr. YESID MONTES OSPINA – Médico Veterinario y Zootecnista (Universidad de Caldas). Es el Co-director del Departamento Técnico INDAGRO S.A. con amplios conocimientos en Suplementación Mineral. [/author_info] [/author]Ganasal.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*