Normalmente el ganado tiene microbios benéficos en el pre estómagos, éstos fermentan el forraje para alimentarse y multiplicarse. En este proceso se originan productos que el animal aprovecha para alimentarse además de los microbios mismos. Debido a la fermentación, en el rumen constantemente se producen gases que deben ser expulsados mediante el eructo, cualquier problema que perturbe su expulsión provocará la acumulación de los mismos y el consecuente timpanismo.

Tipos de timpanismo:
a) Timpanismo espumoso:
Cuando la res come mucho zacate tierno, forraje o pasto de leguminosas, concentrado o granos sin estar acostumbrada, entonces los gases de la fermentación se envuelven en una espuma y no permite la expulsión mediante el eructo.
Este tipo de empanzamiento es común a la entrada del invierno o después de la canícula porque los animales comen demasiado pasto tierno que se fermenta muy rápido y en pocas horas se agravan; lo mismo ocurre cuando se trasladan de zonas secas a húmedas.

b) Timpanismo gaseoso:
Se presenta cuando el ganado no puede eructar los gases que se originan en la fermentación de la panza ya sea porque algo tiene trabado en el esófago (mango, jícaro, matasano, etc.) o algo le comprime el tragadero (absceso, tumor, etc.) y de esa manera el animal se llena de gases cada vez más. Algunas reses que no pueden eructar por trastornos nerviosos y en bovinos con tétano también pueden presentar este problema. 

Síntomas.

Al principio los animales se inquietan a medida que se acumula la espuma o los gases se les inflan el vacío o ijar izquierdo y luego todo el abdomen. 
Por el dolor se miran la barriga, se lamen los lados y tratan de pateárse el abdomen se echan y se levantan al poco tiempo, se quejan y pujan como si fueran a defecar u orinar. Si continúa la hinchazón sea agitan más, tienen problemas para respirar, no caminan, los ojos se le brotan, abren la boca para respirar sacando la lengua y estiran la cabeza, si no se atienden, la muerte puede producirse 3 a 4 horas después de presentarse los primeros síntomas.

Muchas veces los animales aparecen muertos en el potrero (muerte súbita) sin que el productor o cuidador haya advertido ningún síntoma el día anterior. Se observa la barriga inflada y tensa, con la lengua salida, los ojos desorbitados y con expulsión de líquido verde por la nariz o la boca. 
Sin embargo no siempre los cadáveres lucen con el abdomen distendido debido a que en el timpanismo espumoso después de la muerte las espumas se rompen y se liberan los gases. 

Tratamiento:
Si sospechamos de timpanismo espumoso y el animal no se mira tan grave puede ponerse a caminar o trotar para intentar que la espuma se rompa, así los gases se escapan y empieza a eructarlos. Si con esto no se baja la aventazón y el cuadro empeora se recomienda darles a tomar una media de aceite mineral o de cocina (250 ml), una media de agua con detergente o jabón diluido,
o cualquier otro producto antiespumante que se vende en las farmacias veterinarias según la dosis que recomiende el fabricante.
Si no hay mejoría con lo anterior puede introducirse por la boca una sonda esofágica o una manguera de una pulgada de diámetro si es adulto y de menor diámetro si es más joven por la boca hasta llegar al rumen ya que si tiene un cuerpo extraño en el esófago que pasa por el pecho, esto hará que la manguera lo empuje hacia el rumen. 

Si lo que evita la salida de los gases se queda trabado en la parte del esófago que pasa por el cuello, puede efectuarse una cirugía y extraerlo. 

En caso de que estos procedimientos no funcionen, existen instrumentos especiales para sacarlo o se procede al sacrificio del animal.
Existe un instrumento para extraer gases y aplicar tratamiento intra ruminal llamado trócar el cual, se introduce en el vacío y se fija con puntadas para que permanezca el tiempo necesario. Si es timpanismo por espuma el uso del trócar dificulta la expulsión, pero en estos casos podemos inyectar por la cánula del mismo productos antiespumantes.

En casos graves en los que el animal está muy inflado y no tenemos trócar, puede hacerse un corte de unos 10 a 20 cm. en el punto medio del ijar izquierdo (ruminectomía) y luego de la expulsión brusca del aire, con la mano le sacamos la mayor cantidad posible del contenido del rúmen, le echamos aceite o antiespumante, y luego si tenemos el instrumental quirúrgico procedemos a cocer como cualquier operación. 
En otras condiciones en las que no se cuente con el equipo quirúrgico el procedimiento se efectúa para salvarle la vida al animal y para mantenerlo vivo hasta el sacrificio.

Prevención:
Al aparecer los primeros casos de bovinos con abultamiento del ijar izquierdo o animales muertos a causa de la enfermedad, debemos retirar el alimento sospechoso y en caso de ser el pasto de los potreros, sacarlos y ponerlos a pastorear en otros potreros donde el pasto esté más sazón. 

Si no es posible; efectúe un pastoreo controlado es decir pastorear al grupo por 1 ó 2 horas hasta que los animales se adapten. Si se trasladan animales de una zona seca a zona húmeda también se recomienda establecer un pastoreo controlado hasta que ellos se adapten al cambio de pasto.

 

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