Los índices de producción de los bovinos en el trópico son en general bajos. Como todo rumiante, los bovinos son animales forrajeros por naturaleza, esto quiere decir que las pasturas y forrajes son los alimentos que cubren todas sus necesidades como el mantenimiento, el crecimiento, la preñez y el desarrollo corporal.
Los avances tecnológicos en materia de nutrición han generado nuevas formas de alimentación para los bovinos tanto de tipo cárnico como lechero con el fin de satisfacer el constante crecimiento del nivel de demanda de carne y leche. Las nuevas formas de alimentación basan su enfoque en el uso masivo de alimentos concentrados que se integran a las dietas en las diferentes etapas del ciclo productivo según el propósito con el que se esté criando la vaca.
Según los expertos en el tema de ganadería uno de los factores más influyentes a la hora de buscar rentabilidad en el negocio lechero es el manejo alimenticio que se les da a las vacas productoras ya que esto puede llegar a constituir un 50 por ciento del costo total del litro de leche.
Requerimientos  nutricionales
Las vacas productoras de leche deben ser alimentadas de acuerdo a sus requerimientos nutricionales que varían según el peso vivo, nivel de producción y el momento de lactancia en que se encuentra el animal.  Todos y cada uno de los siguientes aspectos deben ser tomados en cuenta a la hora de formular una ración óptima. Estos se pueden agrupar en:

  1. Características propias del animal
  2. Características del alimento que reciben
  3. Efecto de manejo a que están sometidos
  4. Efecto de las condiciones climáticas.

Los factores anteriormente mencionados influyen en el consumo voluntario de los rumiantes en general y de las vacas lecheras en particular. El consumo alimenticio según los expertos ha dejado de ser un juego  debido a que una mala alimentación de la vaca puede afectar un 69% el nivel de producción.
La nutrición del bovino toma un alto nivel de importancia, ya que a través de él los animales ingieren los nutrientes que necesitan para vivir, producir, reproducirse, entre otros. Los principales nutrientes son: azúcares, proteína, grasa, agua, minerales y vitaminas.
Para una mejor comprensión de cada uno de los requerimientos, se analizará individualmente cada uno de los factores.
 
Características propias del animal
La condición corporal está dada por la presencia de grasa subcutánea que determina el “estado de carnes” de los animales. En términos prácticos, los animales pueden estar: flacos, delgados, normales con sobrepeso y obesos.
Los grados de condición corporal son una herramienta utilizada para ajustar la alimentación y las prácticas de manejo de manera que maximizan el potencial para producción de leche y maximizar los desórdenes reproductivos.
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Un grado de condición corporal se asigna visualmente observando el área de la cadera de la vaca, principalmente el área delimitada por la tuberosidad coxal, la tuberosidad isquiática y la base de la cola y la cantidad de cobertura sobre las vértebras de la espalda que también se utilizan para asignar un grado.
 
Las vacas se ordenan usualmente en una escala  que va de 1 a 5. Las vacas extremadamente flacas se les asignan un grado de 1 y las extremadamente gordas un grado de 5.
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Con el fin de encontrar un equilibrio en la condición corporal del rumen en su periodo de lactancia, se han establecido una serie de grados que pueden servir de guía para alcanzar un excelente nivel corporal.
imagen 3
Cada uno de estos grados de condición corporal les han sido establecidos con el fin de otorgar a la vaca las suficientes reservas corporales como para minimizar el riesgo de complicaciones en el parto mientras que maximizan la producción de leche.
La sobre alimentación de concentrado es un error muy común de manejo. Las vacas que son alimentadas en exceso con concentrado en la última parte de la lactancia tienden a ser obesas. Es probable que estas vacas tengan dificultades al parir y que desarrollen otros desórdenes como el síndrome de la vaca gorda.
 
 Características del alimento suministrado
Las vacas lecheras se caracterizan por ser muy selectivas en lo que comen, al punto de tener la capacidad de distinguir cuáles son los forrajes de mejor calidad.
Los forrajes tropicales por su alto contenido de fibra, bajos niveles de nitrógeno y carbohidratos solubles, baja digestibilidad y desequilibrios minerales, necesitan ser suplementados estratégicamente como fuentes energéticas y proteicas que resulten de relativo bajo costo; estas deben producirse en las mismas fincas, adaptadas a las condiciones locales de cada región, además, que su uso sea de fácil manejo.
Son necesarias unas estrategias para la intensificación en el uso de la tierra basadas en la racionalidad de sus limitaciones biofísicas, al contrario de las propuestas similares a las de evolución verde, la cual utiliza la lógica de la dependencia de grandes insumos minerales.
 
Efectos de manejo al que están sometidos.
Los efectos de manejo se refieren, básicamente, a las acciones tomadas para que las vacas consuman la cantidad de alimento necesario y sostengan su producción. Durante la fase de lactación en condiciones de manejo de pastoreo se debe trabajar con sistemas pastoriles que permitan alta ingestión de nutrientes. Dentro de este contexto, el sistema de pastoreo rotacional  torna gran importancia, pues permite realizar el pastoreo en el momento de mejor valor nutritivo del forraje disponible, facilitando y ajustando producción y capacidad de cada una de las praderas.
Un manejo adecuado sería balancear una dieta específica para este grupo de animales, llevando en consideración aspectos como: manejo de grupos de vacas primíparas, ya que conocida la dominancia de las vacas adultas, sobre ella se disminuye el consumo de alimento cuando estas son manejadas junto con el lote de vacas.
Efectos de las condiciones climáticas
Los fenómenos meteorológicos que influyen en el consumo son: temperatura, humedad, radiación, lluvia y altitud. Los efectos de clima sobre la producción animal son directos  e indirectos. Directos porque afectan las necesidades energéticas de los animales, e indirectas dado que influyen sobre la disponibilidad de forrajes.
Uno de los factores más estudiados es el efecto de la temperatura. Se sabe con certeza que tiene efecto sobre el consumo de alimento, consumo de agua, producción y composición de la leche, tasa de concepción, entre otros.
Durante el periodo de verano las vacas en lactación deben recibir suplementación con forrajes o cereales conservados o concentrados; pues los pastos no ofrecen los nutrientes necesarios para las vacas en producción.
Dentro del manejo de vacas lecheras, independientemente de la fase de producción es importante tener en cuenta la disponibilidad de agua, minerales y sombra de fácil acceso para que el animal tenga su confort térmico lo que proporciona el buen desempeño del animal; evitando el estrés calórico el cual provoca disminución en el consumo de los alimentos y por tanto, la reducción en la producción de leche.

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